pisar el acelerador puede que sea lo único que me deje descansar, ver la vida como un esbozo a cámara rápida para poder olvidar quizás es lo único que me deje ver con claridad, pisar fuerte para llegar a un lugar lejano, donde el miedo y la inseguridad no me puedan alcanzar, donde no exista más casualidad, donde la mariposa se quite su disfraz, vuele libre sin vértigo, agarrada de tu mano, a la orillita del mar.
creo que no agradezco suficiente lo que la gente hace por mi. creo que soy egoista cuando me pierdo por dentro, querria compensar tantas cosas, querria dejar de necesitar fingir ser alguien que no soy para soportar el peso de mis errores, querria dejar de ser lo que soy y poder volver a renacer en la niña de ese ayer despreocupado, reencarnación en mi desenfrenada infancia, mirar a la vida a los ojos, desafiante, y volver a sentir el gusto de existir en un caminito donde las mariposas más bellas són las que vuelan, y no las que tienen los colores más exóticos.
y mientras no renazco, veo sin mirar, oigo sin escuchar, y vagando entre esas nubes que suprimen el sonido de agobiantes pensamientos, espero a que todo pase, a que deje de llover, a que deje de necesitar el acelerador, espero. espero a que la niña de mis recuerdos encuentre el camino de regreso, espero que no se pierda de nuevo. espero cansada ya de esperar. y aun sabiendo que esperando no se consigue nada, aun sabiendo que solo buscando uno puede encontrar, la inutilidad que me sobrecoge es mas fuerte. y tan cansada de ser, me dejo llevar por una espera que, espero, no sea tan eterna como me parece cada noche, al arroparme entre sábanas y suspirar.
creo que no agradezco suficiente lo que la gente hace por mi. creo que soy egoista cuando me pierdo por dentro, querria compensar tantas cosas, querria dejar de necesitar fingir ser alguien que no soy para soportar el peso de mis errores, querria dejar de ser lo que soy y poder volver a renacer en la niña de ese ayer despreocupado, reencarnación en mi desenfrenada infancia, mirar a la vida a los ojos, desafiante, y volver a sentir el gusto de existir en un caminito donde las mariposas más bellas són las que vuelan, y no las que tienen los colores más exóticos.
y mientras no renazco, veo sin mirar, oigo sin escuchar, y vagando entre esas nubes que suprimen el sonido de agobiantes pensamientos, espero a que todo pase, a que deje de llover, a que deje de necesitar el acelerador, espero. espero a que la niña de mis recuerdos encuentre el camino de regreso, espero que no se pierda de nuevo. espero cansada ya de esperar. y aun sabiendo que esperando no se consigue nada, aun sabiendo que solo buscando uno puede encontrar, la inutilidad que me sobrecoge es mas fuerte. y tan cansada de ser, me dejo llevar por una espera que, espero, no sea tan eterna como me parece cada noche, al arroparme entre sábanas y suspirar.



No hay comentarios:
Publicar un comentario